Santiago Sequeiros.

 

 

 

 

LINKS RELACIONADOS CON EL AUTOR:

 

·         Sequeiros con Portela al guión hicieron una recordada historietita de 2 páginas protagonizada por Electra en un especial Krazy Comics dedicado al personaje.

·         Los Batmans de Sequeiros en una página con Batmans de Pulido, Kano, Monteys, etc.

·         Dibujo de Lobezno entre otros Lobeznos en una gran galería de Lobeznos hispanos.

 

 

·         Lámina del infierno cenobita de Baker acompañando a una terrorífica colección de DVDs de Calle 13 a principios de 2004.

 

 

 

Lo primero que vi de este gallego irreverente fueron unas ilustraciones salidas en la sección del dibujito del lector en los cómics Zinco (principalmente en las colecciones de Batman), dibujitos que, lejos de mostrar al típico héroe musculoso en posición culturística en un ambiente sugerente (todo artificial) nos mostraba unos dibujos de unos personajes estilizados y a la vez sobrecogedores con un estilo de dibujo heredero del fantástico José Muñoz pero con una elegancia difícil de encontrar

Después vino su fantástico Ambigú que tuvo dos andaduras, una por la revista Totem y otra como posible miniserie que acabó en tomo gordo para Camaleón, allí se contaron las aventuras de este simpar detective transexual y de su ciudad, la Mala Pena. Luego vino el inclasificable (principalmente porque no cabe en ninguna estantería) Nostromo Quebranto también para Camaleón y el To apeirón para la colección Brut de La Cúpula.

Sus obras son como todas las buenas obras, o te conquistan o las aborreces, pero nunca te aburres. Nunca unas historias tan sucias habían sido tan tiernas, nunca unos personajes tan descarnadamente desalmados habían sido tan adorables.

Ahora, con lo difícil que es publicar cómics personales por la falta de medios que los sostengan, veo difícil que este gallego inquieto y gran bebedor pueda seguir mostrándonos su mala pena. El orujo se secará en el fondo del vaso, los cuervos borrachos buscarán su consuelo en húmedas madrigueras, las putas ya no leerán poesía y sólo arderán pasiones en las mugrientas estanterías mientras nosotros intentaremos olvidar tiempos mejores esnifando Prozac.

 

A lo largo del siglo XXI se gana la vida ilustrando libros y artículos de revistas y diarios con su estilo desgarrador y descarnado.