Portada de Hellraiser de Corominas homenajeando una clásica pose sobre terciopelo rojo de Marylin Monroe.

 

Señor Corominas, una cosa es un homenaje y otra muy distinta un sacrilegio. Usted mejor que nadie sabe que a los dioses (o diosas) conviene no tocarles demasiado (y menos aún hacerles la acupuntura en el culo). Señor Corominas . . . es usted un “monstruo” (y además un cachondo).

Tras esta portada magistral (del Hellraiser 4 editado por Alecta aparecido en 2003) se encierra una colección de escalofriantes y terroríficas historias pero destacar la de Mike Mignola (únicamente porque soy un fan acérrimo de este autor y porque el terror macabro se adapta a su estilo de una forma impresionante).