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1.-
Singulares. Esta es un apartado tipo cajón de sastre, es
cuando en algún número especial y diferenciado del resto de la colección
algún autor a forma de colaboración esporádica se marca una ilustración chula
a modo de portada. 2.- “Grandes” Portadas. Son
aquellas portadas que en un número o varios forman una ilustración grande o
muy grande. 3.- Portadista fijo.
Cuando una colección, independientemente de quién la dibuje, cuenta con un
autor distinto que sólo hace las chulas portadas durante una temporada. 4.- Carrusel. Cuando
en una colección se van alternando distintos artistas para hacer las
portadas, uno cada una. 5.- Conceptuales. Éstas
son a mi modo de ver las más interesantes pero a su vez las más escasas. Son aquellas
que pueden ser o no unas maravillosas portadas pero lo que hacen es jugar con
el concepto de la portada en sí, del medio (de los tebeos, para entendernos)
o del personaje o el tema que trata el tebeo. |
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Hubo un tiempo, a mediados de los 80, en que empezaron a
aparecer en el mundo del comic book USA una serie de autores que utilizaban
métodos pictóricos (desde acuarelas hasta oleos pasando por anilinas o
acrílicos) para hacer algunos de sus trabajos comerciales. Los editores se
percataron de lo bien que lucirían sus tebeillos con esos virtuosismos
pictóricos en sus portadas y empezaron a "vestir" cojonudamente a
esos productos de rápido consumo, los comic books. Estos fueron lo que yo empezé a llamar
"engañabobos" ya que tras ese impresionante despliegue de técnica
pictórica, que servía de gancho para los posibles compradores, se nos
descubría un tebeo realizado con el "rudimentario" método del lápiz
y tinta china "coloreado" mecánicamente con esas añoradas hoy (que
estamos en pleno boom digital) tramas de puntitos donde todas las carnes eran
del mismo tono y el traje de Ciclope, Superman o los verdeles de Swamp Thing
eran siempre idénticos. Más tarde te das cuenta de que éste método comercial ya
era usado desde el principio de los tiempos (y antes de ellos si consideramos
los Pulp los antecedentes directos de los comic books) y una portada bonita
siempre ayuda a atraer al posible comprador, con un poco de suerte se
comprará el producto y si el interior le engancha se habrá conseguido un
nuevo cliente. Famosas son las aportaciones en este sentido del gran Frank
Frazetta para las revistas de Warren (1984, Vampirella, Eerie, Creepy, etc),
se decía que un número de éstas revistas con portada de Frazzetta podía
doblar o triplicar las ventas. Desde entonces hasta ahora uno ya se ha acostumbrado a
todo tipo de métodos para intentar vender desde la portada y ha aprendido a
valorar la portada "chula" o ingeniosa algo digno de halago. Punto y aparte son los métodos meramente mercantilistas de
las portadas múltiples (que vivieron un auténtico BOOM) en la época de los
autores IMAGE. Para los no enteradillos (afortunados que sois que sin estar
"enterados" de este mundillo habéis llegado hasta aquí leyendo)
explicarles que esto era (y es) "un" único (valga la redundancia)
tebeo que se ponía a la venta con dos, tres, cuatro, . . . y hasta trece
portadas diferentes, esto era en determinados números (casi siempre el
primero) de una colección. La razón de esto era que el FAN o el coleccionista
compulsivo y descerebrado compraría todas las versiones del tebeo aumentando
la cifra de ventas hasta números exorbitantes. Con este método se consiguieron
hitos de ventas inalcanzables en esta época de recesión en la que vivimos con
los números uno del X-Force de Liefeld, el Spiderman de McFarlanne y los
X-Men de Lee. |
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